En la fatalidad reside el encanto que me lleva al baile de la materialización, en donde hay suelo y nubes y pájaros que agitan suavemente las ramas de los árboles. Hay cansancio en la existencia del gentío, puedo verlo en sus ojos y en la mecánica manera en que maniobran sus cuerpos.
Se me ha dado el observar por largos y solitarios tiempos, y sentir súbitamente la verdad al menos asomarse en sentidos y luminosos semblantes.
Puedo escribir con mis manos en llamas, que con cadencia melancólica construyen pequeñas redes invisibles que probablemente se quemen entre el verbo y sus vocales abiertas. Aquí nace y muere un pedazo de mí, pero siendo la certeza clara, celebro lo numinoso de los finales.
Observo al sol apagarse en el frío océano,
veo al gentío retraerse,
a mi semblante persiguiendo el oleaje;
nube calma,
sutil estrella,
sobre mí,
realidad óntica que fractura.
- Eduardo Galleguillos
2 comentarios:
Eduardo, que felicidad me da leer tu comentario en mi blog. La felicidad es además que regreses a limpiar estos espacios que fueron por tantos años el silencio. Ahora, hechos palabra no te vuelvas a ausentar. ¡Un abrazo!
Me gusta leerte también, después de tanto tiempo. Me alejé de acá, más no de las letras. Aunque siempre desde algo muy orgánico...
No me ausentaré, no lo haré, aunque estoy tratando de entender algunas cosas técnicas (nuevamente)... 😸
¡Un gran abrazo! 🫰🏻
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